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Guillermo Muzzio

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Hacer la voluntad de Dios y ser feliz es lo mismo

Siervo de Dios Guillermo Muzzio
Seminarista de la Diócesis de San Miguel
25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Espacio de información sobre la Causa de Beatificación y Canonización del Siervo de Dios Guillermo Muzzio, seminarista de la Diócesis de San Miguel en Argentina. Su ejemplo de vida cristiana, su amor al prójimo a través del apostolado y su fortaleza ante la adversidad, lo convierten en un referente de la comunidad que se expresa mediante varios testimonios de las personas que lo conocieron. Luego de su muerte, Willy se convirtió en un intercesor directo ante la Santísima Trinidad.

Siervo de Dios

Guillermo Muzzio

Biografía

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Guillermo nació en la localidad de Morón el 25 de febrero de 1972 y es el tercero de 6 hermanos. Sus padres se llaman Carlos y Carola, y sus hermanos mayores son Juan Carlos y Carola. Las menores son María Clara, Rosario y Teresita.

«Willy», como le decían sus amigos, fue bautizado el 22 de abril de 1972 en la Parroquia Espíritu Santo, en San Isidro. Desde esa localidad, en la que vivieron unos años, su familia se mudó a Bella Vista, partido de San Miguel, a fines de 1976.

Un año después comenzó su ciclo escolar en el Colegio Don Jaime. Egresó en 1989 con el título de bachiller secundario. Desde muy pequeño, su familia lo impulsó a formar parte de la iglesia católica, recibiendo su primera comunión en 1979 y su confirmación en 1985.

En sus tiempos de juventud estudió Ingeniería en Alimentos e hizo un curso de fotografía, un hobby que disfrutaba mucho. En 1992 decidió cambiar de carrera universitaria y comenzó a cursar Ciencias de la Educación en la Universidad Católica Argentina. Pero un hecho accidental que se produjo el 28 de enero de 1994, cuando viajaba en auto con amigos, cambió su vida.

En la localidad bonaerense de Balcarce, y más precisamente en la llamada «Curva de San Agustín», el grupo de amigos sufrió un vuelco. En ese momento, Guillermo fue despedido del auto y sufrió una herida en la médula espinal. Meses después, él mismo hablaría de «una curva en mi vida».

Luego de ese accidente, pasó varios meses sin caminar y sin saber si volvería a hacerlo, pero a la vez dejando enseñanzas. Durante su recuperación, un sacerdote que lo asistía en la Clínica Belgrano de Mar del Plata salió de su habitación emocionado, diciendo que «Guillermo es un santo». Pasó varios meses internado en un centro de rehabilitación, dando permanente testimonio de alegría y sosteniendo a los demás. Todos admiraron su temperamento y alegría, aún en medio del dolor y la incertidumbre sobre su salud.

Repetía una y otra vez que «no me puedo quejar del dolor porque a San Ignacio lo operaron sin anestesia». Era una costumbre en él, hacer referencia a la vida de los santos para encuadrar correctamente así situaciones ordinarias de su vida.

A los 24 años de vida, Guillermo encontró su vocación: ingresó al seminario en febrero de 1996. Inmediatamente se dio a conocer cuán profunda era su convicción y la alegría que sentía tras tomar la decisión de consagrarse a Dios como sacerdote.

A fines de la década del 90 le diagnostican una enfermedad terminal y después de varios tratamientos es sometido a un trasplante de médula, que resultó exitoso clínicamente pero que derivó en un conjunto de infecciones que lo llevaron a partir con solo 30 años. Guillermo murió en 2002, justamente un 1° de noviembre, el día que se conmemora a «Todos los Santos».

Hitos de su vida

  1. 1972Nace en Morón el 25 de febrero, tercero de seis hermanos.
  2. 1976La familia se muda a Bella Vista (San Miguel).
  3. 1979Recibe su primera comunión.
  4. 1985Recibe la confirmación.
  5. 1989Egresa del Colegio Don Jaime.
  6. 1992Comienza Ciencias de la Educación en la UCA.
  7. 28/01/1994Accidente en Balcarce: «una curva en mi vida».
  8. 1996Ingresa al seminario, en febrero.
  9. 1998Le diagnostican un linfoma no Hodgkin.
  10. 2002Trasplante de médula y muerte el 1° de noviembre, Día de Todos los Santos.

No me puedo quejar del dolor porque a San Ignacio lo operaron sin anestesia.

Guillermo Muzzio
Guillermo Muzzio – Hacer la voluntad de Dios y ser feliz es lo mismo

Su enfermedad y muerte

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

A mediados de 1998, a Willy le diagnosticaron Linfoma no Hodgkin y vivió la enfermedad con su habitual sonrisa, sin dramatizarla, sin ponerse en el centro ni victimizarse. Nunca pidió una excepción en la vida del seminario y, atravesando tres años de diversos tratamientos, siguió firme con su trabajo de apostolado en las parroquias San Antonio de José C. Paz y Nuestra Señora de La Sallete, en Pablo Nogués.

En todos lados fue dejando huellas de su paso, con su alegría y su amor por el prójimo, Jesús, la Virgen María, la Eucaristía, el Cura Brochero, Santa Teresita, entre otros.

En 2002 sufrió una recaída de su enfermedad y sus íntimos decidieron el trasplante de médula como última opción. Guillermo habló con una amiga sobre la posibilidad de que no salga bien la operación en estos términos: «Si sale todo bien vamos a festejar mucho, pero si el trasplante no funciona, el Tata me espera con amor».

Se internó en la Fundación Favaloro el día de San Guillermo Abad y dijo que iba «a hacer un retiro». Llevó un cuaderno donde escribiría a lo largo de esos días bajo el título: “Fundación Favaloro, lugar de encuentro con Dios”. También llevó grabados los Ejercicios Espirituales que el padre Lazzarini había predicado en el seminario y un cassette con cantos religiosos. Pidió en una parroquia cercana que le lleven la comunión todos los días.

El trasplante salió bien, pero días después comenzó un proceso de infecciones que no se pudo contener. A fines de septiembre, un virus le atacó letalmente los pulmones. Por eso, durante su última semana de vida se decidió abrir las puertas de su aislamiento para que todos se despidieran. Guillermo parte el 1º de noviembre de 2002, día de Todos los Santos. Sus restos fueron velados en la casa de sus padres en Bella Vista.

Fue aquella una fiesta de consuelo y esperanza. Se acercaron de todos lados a despedirse. Los testimonios de su vida se multiplicaron por decenas durante ese día. Celebró una Misa el Obispo de San Miguel, Monseñor José Luis Mollaghan, quien dio testimonio emocionado de la bondad y santidad de Guillermo.

Al día siguiente se celebró la Misa en el Cementerio de Bella Vista y sus restos permanecen allí hasta el domingo 4 de noviembre de 2007, día en que son trasladados al cementerio del Seminario Diocesano de San Miguel. Con su sepultura quedó inaugurado el Cementerio Sacerdotal del Seminario.

Si sale todo bien vamos a festejar mucho, pero si el trasplante no funciona, el Tata me espera con amor.

Guillermo Muzzio, a una amiga

Su vocación y vida espiritual

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Lectura de Willy · 1:27

Desde 1986, Guillermo participó de los campamentos de jóvenes de la Parroquia San Francisco Solano de Bella Vista. En 1987 hizo el retiro espiritual de Aventuras, en donde estuvo participando de varios equipos hasta 1990. Se lo recuerda con mucha profundidad, alegría y humildad. Luego empezó a participar del Movimiento Juvenil Parroquial, que durante 3 años realiza encuentros de jóvenes de la zona de Bella Vista y Muñiz.

Su vida quedó marcada por la presencia de los amigos, que cosechó a montones, y sobre todo por su fidelidad hacia la amistad. En 1992, en una carta a su padre, le reveló su deseo de santidad: «Tenés un hijo que quiere ser Santo».

En 1995, recuperado de aquel accidente (leer Biografía), comenzó a misionar en El Impenetrable salteño con los Wichis (con el grupo Kalai, que significa amigo en lengua Wichi). Esta experiencia lo marcó muchísimo, pues allí aprendió de misericordia y afianzó un amor por los más pobres que marcará toda su vida. Fue a fines de ese año que anunció su ingreso al Seminario Diocesano, que concretó finalmente en febrero de 1996.

Fue visible para quienes lo conocían la alegría con que vivió su decisión de consagrarse a Dios como Sacerdote. Hizo grandes amigos entre sus compañeros de seminario, donde permanecía siempre atento a todos. En aquellos momentos trabajó con y para los pobres con muchísimo cariño: pidió especialmente que le avisaran si alguno llegaba a la puerta del seminario.

Sus pares lo recuerdan diciendo que los pilares del seminario eran la oración (Guillermo iba siempre bien temprano a la Capilla para estar solo con el Señor), el estudio (porque era la forma de prepararse para servir bien al pueblo de Dios) y la vida en comunidad (a la que veía como el ejercicio concreto del amor).

Se tomó con mucha seriedad la formación sacerdotal. “Acá todo pasa por el interior», solía comentar. También decía que “cada mañana hago promesa de vivir en santidad”, y renovaba esa misma intención cada mediodía “porque siempre se manda alguna macana”.

En el año 2001 Guillermo recibió la Admisión a las Sagradas Ordenes en la Catedral de San Miguel.

Tenés un hijo que quiere ser Santo.

Carta a su padre, 1992

Campamentos y Aventura

Desde 1986 en los campamentos de jóvenes de San Francisco Solano; en 1987 hizo el retiro de Aventura, donde participó de varios equipos hasta 1990.

Misiones con los wichis

En 1995 misionó en El Impenetrable salteño con el grupo Kalai, que significa «amigo» en lengua wichi.

El seminario

Anunció su ingreso a fines de 1995 y lo concretó en febrero de 1996. En 2001 recibió la Admisión a las Sagradas Órdenes.

Retiro de Aventura, 1988
«Clark Cura», un dibujo con humor (1996)
Carta manuscrita — tocá para ampliar

Beatificación y canonización

La Causa

Síntesis de la Causa

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Que sus hijos sean Santos cómo Él es Santo.

Introducción a la Síntesis de la Causa

El camino de la Causa

  1. 2002Muere el 1 de noviembre; la palabra «santidad» se multiplica en cada uno.
  2. 2005Llega Mons. Sergio Fenoy como quinto Obispo de San Miguel y empieza a escuchar testimonios.
  3. 2007Sus restos se trasladan al cementerio del Seminario (4 de noviembre).
  4. 2018El Obispo designa al Pbro. Francisco José Occhiuzzi como Postulador; Primer Simposio el 1 de noviembre.
  5. Julio 2020Se anuncia la apertura del proceso.
  6. 1/11/2020Apertura de la fase diocesana, con el decreto de Mons. Damián Nannini.
  7. HoySiervo de Dios Guillermo Muzzio.
Introducción

“Que sus hijos sean Santos cómo Él es Santo”. En el tiempo de la Iglesia el Espíritu Santo ha dado la fuerza y gracia de la santificación a los hijos de Dios. Los Santos son el rostro más lindo de la obra del Espíritu Santo y uno de los grandes regalos que Dios ha hecho a su Pueblo. En ellos encontramos modelo, aliento y poderosos intercesores. En cada etapa de la vida de la Iglesia y del mundo el Señor nos ha regalado los Santos que han sido un mensaje divino para su tiempo. La fama de Santidad y la ayuda de su intercesión han sido los signos por los cuales en los siglos se han podido distinguir las personas que se han destacado por su fidelidad al evangelio, por su amor a Dios y al prójimo.

En la Diócesis de San Miguel en la Argentina hemos sido testigos de una vida admirable por su profundidad y sencillez. Aquellos que compartimos alguna etapa de su vida siempre pudimos ver en él al “mejor de todos nosotros” como testimonian sus amigos. A partir de su muerte, entregando su vida por amor a la voluntad de Dios y ofreciendo en caridad por otros, los testimonios se han multiplicado y su fama se ha ido multiplicando y propagando en muchos otros cristianos que han encontrado en él un valioso intercesor, sobre todo en los enfermos y en las personas llamadas a una especial consagración.

La Diócesis de San Miguel reconoce en Guillermo Muzzio a uno de sus hijos que han marcado su vida e historia. Hoy quiere, con humildad, pedir a la Iglesia que contemple esta vida y nos confirme con su juicio la convicción de muchos de nosotros sobre la santidad del seminarista Guillermo Muzzio.

Recorrido desde su muerte y hasta el año 2018

Después de 4 años, padeciendo una grave enfermedad y periódicamente asistido en la Fundación Favaloro de la Ciudad de Buenos Aires, muere el 1 de noviembre del 2002. Estaba allí internado desde principios del mes de septiembre para realizarse un transplante de médula ósea como última alternativa de tratamiento para la enfermedad. Cursaba el tercer año de teología siendo seminarista de la Diócesis de San Miguel. Muere el día de Todos los Santos por la mañana. La cantidad de personas de toda la diócesis, así como el ambiente que reinaba ya nos hablaban del testimonio de la vida que estábamos despidiendo. La palabra “santidad” se multiplicaba en cada uno.

En el año 2005 llega como quinto Obispo de San Miguel Monseñor Sergio Alfredo Fenoy. A su llegada comienza a escuchar testimonios de sacerdotes y seminaristas que le hablaban de Guillermo Muzzio. En varias comunidades católicas también.

En el año 2006 se comienza con la idea de trasladar los restos de Guillermo Muzzio (que habían sido sepultados en el cementerio de Bella Vista) al seminario Diocesano. Así nace la idea de tener un cementerio de sacerdotes, que se inauguraría con el tralado de sus restos el domingo 4 de noviembre del año 2007.

Este hecho, a 5 años de su fallecimiento, se configura por un lado como un primer reconocimiento de la figura particular de Guillermo y de su vida, así como de la devoción que en esos 5 años fue creciendo. El seminario realiza una vigilia de oración toda la noche anterior en un gesto de veneración privada de sus restos. Por otro lado, esto hace que la tumba de Guillermo comience a ser visitada primero por los seminaristas y visitantes del seminario y luego por los fieles de la diócesis. Este hecho aparece reflejado en el diario de la Municipalidad de estas fechas como muestra del conocimiento que en la zona empieza a tener la figura de Guillermo Muzzio.

A partir de ese momento se comienza a perfilar un trato particular de la memoria de Guillermo. Monseñor Fenoy pide a su familia la custodia de las pertenencias de Guillermo y sus escritos. Se establece con las pertenencias, custodiadas hasta ese momento por la familia, el primer archivo de Guillermo Muzzio en la Curia Diocesana.

Poco a poco comienzan a llegar los testimonios de oración e intercesión.

En el año 2014, por iniciativa de algunos sacerdotes y seminaristas, se confecciona una estampa vocacional con la imagen de Guillermo, una reseña de su vida y la oración por las vocaciones que se distribuye en toda la Diócesis. Se recuerda aquel ofrecimiento de Guillermo días previos a su muerte: “Lo ofrezco por las vocaciones de la Diócesis”.

Esta imagen de Guillermo y la oración por las vocaciones comienza a ser pedida al Obispado y al seminario por parroquias, instituciones diocesanas y particulares.

En el año 2016 se comienza a hablar de la posibilidad de comenzar el proceso de beatificación y canonización.

En el año 2017 el Obispado Diocesano hace una primera consulta a los consejos presbiterales y de consultores de la diócesis. Luego extiende la consulta a todo el presbiterio. La respuesta afirmativa fue unánime. En el mes de diciembre de 2017 se visita a los padres de Guillermo recibiendo una respuesta afirmativa. Monseñor Fenoy pide que se le hagan llegar adhesiones al inicio de la causa y la respuesta fue masiva e inmediata.

En el mes de marzo de 2018 Monseñor Sergio Fenoy, oídos Consejos Presbiteral y de Consultores de la Diócesis establece a la Diócesis de San Miguel como Actor de la Causa y designa por decreto de fecha 9 de abril de 2018 al Pbro. Francisco José Occhiuzzi como Postulador de la misma.

Durante los años 2018 y 2019 el postulador se entrevistó con los obispos, sacerdotes, seminaristas, exseminaristas, amigos, conocidos y todos los familiares de Guillermo a fin de realizar la investigación previa para conocer de primera mano los testimonios sobre la vida, fama de santidad y signos de Guillermo. También se entrevistó con los grupos de la actividad pastoral que Guillermo conoció durante su paso por el seminario y con profesores; formadores del seminario. Se ha prestado particular atención a escuchar y preguntar específicamente si se conocía algún hecho que pudiera ser impedimento u obstáculo para el progreso de la Causa. En todo este período se ha fortalecido la convicción de la santidad y signos del seminarista Guillermo Muzzio apareciendo virtudes cristianas características desde su juventud y hasta su muerte.

El aniversario de su muerte, el 1 de noviembre de 2018, se realiza un simposio sobre la vida y mensaje de Guillermo Muzzio. El interés de la comunidad fue manifestado de distintas maneras. Se transmitió por streaming y el salón parroquial desbordó de personas.

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

En el mes de noviembre del 2019 el postulador formula la petición de introducción de la causa al Obispo Diocesano de San Miguel, Mons. Damián Nannini. Este, previa consulta al episcopado y a la Santa Sede, acepta la petición y el 1 de noviembre del 2020 se introduce la causa con la lectura pública del decreto del obispo diocesano, comenzando así la fase diocesana del proceso de Beatificación y Canonización del Siervo de Dios Guillermo Muzzio. A partir de entonces comienza el largo proceso del estudio y testimonios de la vida, virtudes, fama de santidad.

Beatificación y canonización

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

¿Qué es un santo?

La respuesta a esta pregunta la obtendremos guiados por el Catecismo de la Iglesia Católica. Allí se nos enseña lo siguiente:

2013 «Todos los fieles, de cualquier estado o régimen de vida, son llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad» (LG 40). Todos son llamados a la santidad: «Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto» (Mt 5, 48): «Para alcanzar esta perfección, los creyentes han de emplear sus fuerzas, según la medida del don de Cristo […] para entregarse totalmente a la gloria de Dios y al servicio del prójimo. Lo harán siguiendo las huellas de Cristo, haciéndose conformes a su imagen y siendo obedientes en todo a la voluntad del Padre. De esta manera, la santidad del Pueblo de Dios producirá frutos abundantes, como lo muestra claramente en la historia de la Iglesia la vida de los santos» (LG 40).

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2014 El progreso espiritual tiende a la unión cada vez más íntima con Cristo. Esta unión se llama «mística», porque participa del misterio de Cristo mediante los sacramentos —»los santos misterios»— y, en él, del misterio de la Santísima Trinidad (…)

2015 El camino de la perfección pasa por la cruz. No hay santidad sin renuncia y sin combate espiritual (cf 2 Tm 4). El progreso espiritual implica la ascesis y la mortificación que conducen gradualmente a vivir en la paz y el gozo de las bienaventuranzas (…)

Ahora bien, de este llamado universal a la santidad, la Iglesia confirma que algunos de los que han seguido fielmente a Jesús, son un ejemplo de que la configuración con Cristo es posible. A estos se los llama: «santos canonizados».

Son hombres y mujeres, niños, jóvenes, adultos y ancianos que han vivido de manera tal que en torno a ellos -e incluso más allá del ámbito en el que han vivido- se ha diseminado una verdadera fama de santidad. También están los que han muerto mártires, es decir, como testigos de la FE, entregando su vida y perdonando a quienes, por odio a Cristo o a sus enseñanzas, los han asesinado.

Todos ellos, así como antes de su entrada definitiva en la Vida Eterna, oraban intercediendo por los hombres y mujeres que les habían sido confiados, ahora –por Cristo, con él y en él- interceden de modo especialísimo por todos nosotros, al estar unidos -inseparablemente- a Dios.

Para saber cómo es el proceso por el cual la Iglesia reconoce y canoniza a estos santos, les recomendamos leer en esta misma página la sección: «¿Qué es una causa?»

¿Qué es una causa?

Por canonización se entiende el acto pontificio por el que el Santo Padre declara que un fiel ha alcanzado la santidad.

El proceso de canonización es uno de los procesos especiales que están regidos por una norma específica. Por la canonización, se autoriza al pueblo cristiano la veneración del nuevo santo de acuerdo con las normas litúrgicas.

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La canonización actualmente es un acto reservado exclusivamente a la autoridad pontificia. Pero -sin dejar de ser de competencia exclusiva del Pontífice- al acto de la canonización precede un verdadero proceso judicial de los más rigurosos que existen en el mundo.

Baste decir que una causa de canonización se desarrolla generalmente durante decenios, y no es extraño encontrar causas que han durado siglos; para llegar a la canonización de un fiel se siguen varios procesos ante diversos tribunales -muchas veces en países distintos- e intervienen diversos organismos de la Santa Sede. Con el paso de los años, hasta llegar a la declaración de canonización, pueden haber intervenido decenas de jueces y oficiales especializados de la Santa Sede que examinan con detalle todos y cada uno de los pasos que se han dado.

Archivo

Primer Simposio, 2018
XIX Aniversario, 2021
Estampa con su reseña, 2014
Reseña en la prensa diocesana
Recorte de prensa

Oración por la pronta Beatificación

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Oración por la pronta Beatificación y para pedir la intercesión del Siervo de Dios.

Padre Bueno, en tu Siervo Guillermo Muzzio, joven seminarista, nos regalaste un verdadero amigo que nos ha dejado el testimonio de una vida alegre y entregada en el amor a Dios y a los demás. Tú le concediste encontrarse con Jesús en la oración y en lo cotidiano de la vida, por eso nos ha dejado el ejemplo de una santidad simple y profunda. Tú le hiciste comprender que «hacer su voluntad y ser feliz es lo mismo»; y por eso caminó siempre por la vida con una sonrisa, incluso en los momentos de cruz.

Te pedimos Señor que, por la intercesión de Guillermo y nuestra Madre, nos concedas la gracia que tanto necesitamos (hacer la petición).

Te suplicamos que completes tu obra glorificando a tu Siervo con la corona de los santos.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

(Padre nuestro, Ave María y Gloria)

Oración para la devoción privada. En nada se quiere adelantar el juicio de la Iglesia. Nihil Obstat dado por el Obispo de San Miguel en la Argentina, Mons. Damián Nannini.

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Voces de quienes lo conocieron

Testimonios

Algunos de los testimonios recolectados durante estos años.

Agradezco a Dios por haberte conocido

Testimonio de un amigo

Agradezco a DIOS por haberte conocido allí por los principios de la década del 90, días antes de que nos fuéramos de mochileros a Bariloche… Entre…

Tres grandes virtudes de Willy

Testimonio de un amigo de toda la vida

En esa escena están reflejadas tres grandes virtudes de Willy. Primero, la inmensa alegría con la que vivía este mundo. Segundo, el tiempo y la…

Te observé una y otra vez en la Iglesia

Te observé una y otra vez en la Iglesia, solo, rezando silencioso y vi que era el don de la paciencia en la espera de la voluntad de Dios. Hablamos…

Te vi en el Hogar La Posada

Te vi en el Hogar La Posada (Hogar de personas enfermas con HIV), ya enfermo, consolando a los enfermos. Te vi en el Altar de Dios, en cada Misa, y…

Willy era misionero de alma

Testimonio de un amigo

Willy era misionero de alma. Su vida era misión. Cada encuentro con otra persona era especial (hablo de mi experiencia y la que han compartido…

Ese jueves a la tarde sólo le quedaban unas pocas horas

Testimonio de una amiga

Ese jueves a la tarde sólo le quedaban unas pocas horas, sin embargo quienes lo conocimos sabíamos que no iba a irse esa noche, sabíamos que iba a…

¡Él está feliz!

Testimonio de una amiga

¡Él está feliz! Que en realidad eso fue siempre lo que él buscó, estar al lado de Dios. Y ahí, es cuando si bien el dolor nunca cesa, uno pudo sacar…

Amaba el sacerdocio

Testimonio de un sacerdote, amigo del seminario

Amaba el sacerdocio, lo llevaba en el alma, leía, estudiaba, escribía y rezaba buscando siempre la cercanía de Jesús y de María. Me acuerdo que le…

Las virtudes le sobraban

Testimonio de un seminarista

Posiblemente Willy, como todas las personas, tenía más defectos, pero había algo seguro: «las virtudes le sobraban». Hijo de una familia donde nada…

Necesitó poca tierra para cantar el poema de su vida

Testimonio de un sacerdote que lo conoció bien

Necesitó poca tierra para cantar el poema de su vida. No que su destino fuera el de la semilla que el sembrador dejó caer en tierras sin hondura para…

Guío el camino a Dios a muchos niños y jóvenes

Testimonio de una joven del apostolado de Guillermo como seminarista

Por empezar el fue el que guío el camino a Dios a muchos niños y jóvenes, nos enseño a ser buenas personas y a encomendarnos siempre a Dios y a la…

Se sentía unido a Jesús en la pasión

Testimonio de una amiga

Se sentía unido a Jesús en la pasión, pero nunca se sintió víctima. Veía la Cruz como un lugar de gracia y misericordia, de luz que da sentido a…

Cartas, meditaciones y cuadernos

Sus escritos

Algunos de sus escritos recolectados durante estos años.

Las verdades fundamentales sobre las que se apoya mi vida

Encontrado en un diskette (sin fecha, pero será cerca del 2001 ó 2002)

¿Cuáles son las verdades fundamentales sobre las que se apoya mi vida?

Meditando en el Evangelio de Juan

El 9 de febrero de 1998 Guillermo escribió, en su cuaderno espiritual, meditando en el Evangelio de Juan

En el principio existía la palabra. En el principio, antes de que todo fuera creado, hace no sé cuánto tiempo, entre los…

Los enamorados

Encontrado en un diskette. Junio de 1999.

Encuentro entre los enamorados de todos los tiempos ciertas semejanzas; en todos ellos hay un ardiente deseo de soledad con…

Aniversario del nacimiento del Cura Brochero

El 16 de marzo de 2002, en el Aniversario del nacimiento del Cura Brochero, escribe esta oración en su cuaderno espiritual

Hoy naciste Cura Brochero. Pedí el regalo de cumpleaños, la curación de Tomás. Acompaña en este día y en su vida sacerdotal…

Diciembre de 2001

Guillermo dejó una notita a cada uno de sus compañeros del Seminario que decía así: «Por favor anota en esta hoja alguna…

Escribe a una amiga en Abril del 2002 desde el seminario

Hace poco se murió mi abuela que ya estaba muy viejita y enferma y dentro del dolor sentí una profunda alegría de que a ella…

Desde su internación en la Fundación Favaloro

Desde su internación en la Fundación Favaloro, escribe el 12 de Septiembre a una amiga

No quería dejar de escribirte en este día para compartir con vos todo este «magníficat» que tengo adentro, porque creo que…

De 2021 a 2018

Noticias

Algunas de las noticias recolectadas durante estos años.

  1. VideoEvento

    Solemnidad de todos los Santos y el XIX Aniversario del Siervo de Dios

    Muchas gracias a todos los que pudieron asistir a la Santa Misa por la Solemnidad de todos los Santos y el XIX Aniversario del Siervo de Dios Guillermo Muzzio.

  2. Evento

    XIX Aniversario del Siervo de Dios Guillermo Muzzio

    Lunes 01.11.2021 Solemnidad de todos los Santos. XIX Aniversario del Siervo de Dios Guillermo Muzzio. 19h Santa Misa y bendición de placa en memoria del Siervo de Dios Guillermo Muzzio. Preside nuestro Obispo Mons. Damián…

  3. Video

    Tercer encuentro regional virtual 2020. Adoración al Santísimo

    Nos reunimos para conocer un poco más de la vida de Guillermo Muzzio, una paso terrenal de santidad.

  4. Prensa

    Abren el proceso de canonización de un seminarista bonaerense

    El obispo Damián Nannini publicó el edicto de apertura de la causa y de la fase de investigación sobre la vida y virtudes heroicas, fama de santidad y…

  5. Prensa

    Mons. Nannini animó a seguir el ejemplo del Siervo de Dios Guillermo Muzzio

    Al celebrar la solemnidad de Todos los Santos, el domingo 1 de noviembre, el obispo de San Miguel, monseñor Damián Nannini, recordó al Siervo de Dios Guillermo…

  6. Video

    Apertura del proceso de canonizacion del Siervo de Dios Guillermo Muzzio

    Guillermo Muzzio, un seminarista argentino, en camino de santidad.

  7. Prensa

    Un seminarista camino de los altares

    El Obispo de San Miguel (Buenos Aires) ha publicado el edicto de apertura de la causa de canonización del joven Guillermo Muzzio, seminarista en la diócesis.

  8. Video

    Inician causa de seminarista que siempre llevó una sonrisa por delante

    El Obispado de San Miguel (Argentina) informó del inicio de la causa de beatificación del joven seminarista Guillermo Muzzio, quien se caracterizó por llevar…

  9. Prensa

    La diócesis de San Miguel abre el proceso de canonización de un seminarista

    El obispo de San Miguel, monseñor Damián Gustavo Nannini, publicó un edicto con motivo de abrir la causa de canonización del joven Guillermo Muzzio…

  10. Prensa

    Inician causa de seminarista que siempre llevó una sonrisa

    El “escrito de súplica” fue solicitado el 21 de noviembre de 2019 por el P. José Francisco Occhiuzzi, designado postulador de la Causa de Beatificación y…

  11. Música

    Canción a Guillermo Muzzio

    Tan querido por muchos, que hasta los que no tuvieron la suerte de conocerte, te sienten muy cercano, te sienten su amigo.

  12. Prensa

    Dos seminaristas de Argentina y Brasil rumbo a los altares

    El testimonio de ambos ilumina a muchos seminaristas. Comenzaron sus causas.

  13. EventoVideo

    Primer Simposio

    Primero simposio sobre la vida y mensaje de Guillermo Muzzio.

  14. Video

    Entrevista al Padre Francisco José Occhiuzzi

    Entrevista al Padre Francisco José Occhiuzzi en el Canal Provincial. Un canal que cubre información de las localidades de: San Miguel, José C. Paz, Malvinas…

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Producido porEMDAI
Testimonio

Agradezco a Dios por haberte conocido

Testimonio de un amigo

Agradezco a DIOS por haberte conocido allí por los principios de la década del 90, días antes de que nos fuéramos de mochileros a Bariloche… Entre montañas y lagos, pasamos unas vacaciones bárbaras y la verdad, fueron las únicas que disfrutamos de la naturaleza en grupo, algo que a vos te gustaba mucho. Fue en este viaje que empecé a conocerte bien y desde ese entonces, me di cuenta de que no eras una persona más. Eras igual a todos, pero al mismo tiempo muy distinto.

Igual, porque compartías y disfrutabas las mismas cosas que cualquier joven de 18 años. Y distinto, por que tu visión sobrenatural te hacía disímil del resto. Y te aclaro, desde ese entonces se te notaba mucho. En mis retinas mantengo el recuerdo de un viaje espectacular que culminaría con una gran amistad entre ambos. Hoy me doy cuenta el por qué. Cuando uno buscaba respuesta a algún tema y daba vueltas y vueltas sin poder encontrarla, sabía que debía acudir a alguien. Y ese alguien se llamaba Willy. Tu sabiduría sobrenatural haría que con una frase, y sólo una, cerrar el tema. Tu mayor virtud era la simpleza de la vida que también aplicabas a tus palabras.

Y precisamente eso es una de las cosas que más voy a extrañar. Nos dejaste como enseñanza muchas cosas que vivías ordinariamente y que para alguien normal, como yo, seguramente no alcanzará la vida para asimilar. En esta afirmación argumento que nuestra amistad durará para siempre, porque siempre tendré motivo de charlas con vos. Preparate, te has convertido en una especie de Ángel de la guarda de mi familia y como tal te pienso vivir.

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Testimonio

Tres grandes virtudes de Willy

Testimonio de un amigo de toda la vida

En esa escena están reflejadas tres grandes virtudes de Willy. Primero, la inmensa alegría con la que vivía este mundo. Segundo, el tiempo y la importancia que le dedicaba a cada una de sus tareas, y en tercer lugar, su admirable humildad para llevarlas a cabo.

También nos regaló muchas cosas. Las tres más importantes, por lo menos para mí son: el ejemplo de estar enamorado de Dios y como tal, animarse a las consecuencias que trae el amor del Señor. La segunda es que después de «su partida» no puedo tenerle temor al «gran paso». Porque de la manera en que Él lo dio, me dejó marcado en mi corazón, la certeza y convicción humana de que Dios me está esperando al final de mis días. Esto no significa que antes no lo creía, pero cuando pensaba en ese momento de «cruzar la frontera de la vida», no puedo negar que me asustaba «un poco bastante». Y la tercera en realidad no me la regaló Guillermo, me la regaló Dios. Y es haber compartido casi 20 años de amistad con un ser muy especial.

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Testimonio

Te observé una y otra vez en la Iglesia

Te observé una y otra vez en la Iglesia, solo, rezando silencioso y vi que era el don de la paciencia en la espera de la voluntad de Dios. Hablamos juntos varias veces de lo que sentías en tu corazón y comprendí que a los humildes el Señor los colma de bienes y a vos, Guille, te llenó de confianza, de aceptación y de paz, aún en medio de las humanas tormentas.

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Testimonio

Te vi en el Hogar La Posada

Te vi en el Hogar La Posada (Hogar de personas enfermas con HIV), ya enfermo, consolando a los enfermos. Te vi en el Altar de Dios, en cada Misa, y te vi ya en el Cielo. La última vez que te vi, te vi en el «gran misterio de la cruz dolorosa» y amé más a Dios. Gracias, Guille, y ¡No te olvides de mí en el Paraíso!

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Testimonio

Willy era misionero de alma

Testimonio de un amigo

Willy era misionero de alma. Su vida era misión. Cada encuentro con otra persona era especial (hablo de mi experiencia y la que han compartido conmigo otros amigos y amigas en común). Misionar no es más que intentar encender en el otro el fuego que tiene en su corazón, muchas veces menguado o hasta apagado. Guillermo era un especialista en eso de encender esa llama. Hacía sentir a cada persona especial. Y lograba que cada encuentro, cada charla, cada gesto, despertara en cada uno de nosotros algo tan fuerte que hoy para muchos es lo que más recordamos de Él.

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Testimonio

Ese jueves a la tarde sólo le quedaban unas pocas horas

Testimonio de una amiga

Ese jueves a la tarde sólo le quedaban unas pocas horas, sin embargo quienes lo conocimos sabíamos que no iba a irse esa noche, sabíamos que iba a aguantar para irse en su día, no iba a hacerlo antes, iba a hacerlo «El día de los Santos», y yo sé que Dios le guardo ese día desde que pensó en Él y le dio las fuerzas para que aguantara una semana más, para que se fuera a su encuentro en un día tan especial como el 1 de Noviembre.

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Testimonio

¡Él está feliz!

Testimonio de una amiga

¡Él está feliz! Que en realidad eso fue siempre lo que él buscó, estar al lado de Dios. Y ahí, es cuando si bien el dolor nunca cesa, uno pudo sacar fuerzas y despedirlo cantando como a él le hubiera gustado, nada faltó, estuvieron las guitarras, el violín, sus canciones preferidas y sus amigos.

Creo que la enfermedad lo ayudó a centrarse en lo esencial y a vivir desde ahí. Lo liberó de muchas cosas y lo hizo vivir sólo para Dios, para amar, para servir a los demás. Me decía una vez que esa comunión con Dios que en casi 30 años no había logrado con tanto esfuerzo, Dios se la regalaba de un momento a otro en la enfermedad. «Tanta oración, tanta búsqueda y Dios de un día para otro me regala todo».

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Testimonio

Amaba el sacerdocio

Testimonio de un sacerdote, amigo del seminario

Amaba el sacerdocio, lo llevaba en el alma, leía, estudiaba, escribía y rezaba buscando siempre la cercanía de Jesús y de María. Me acuerdo que le gustaba ir un rato antes de Laudes, (6:00 a.m.), para rezar con la capilla a oscuras y sólo las velas del altar prendidas, sólo él y Jesús en la penumbra del alba y en la intimidad del corazón.

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Testimonio

Las virtudes le sobraban

Testimonio de un seminarista

Posiblemente Willy, como todas las personas, tenía más defectos, pero había algo seguro: «las virtudes le sobraban». Hijo de una familia donde nada le faltaba, vivía totalmente desapegado de las cosas superfluas. A pesar de que vivía siempre con la plata justa para desenvolverse entre la facultad y el apostolado, nunca permitía que a nadie le faltara nada. Hasta su propia ropa nueva no dudaba en ofrecerla a quien le faltara. Y si alguien venía a pedir comida al Seminario, además de llevarse un alimento, se llevaba en la memoria su sonrisa y buen trato.

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Testimonio

Necesitó poca tierra para cantar el poema de su vida

Testimonio de un sacerdote que lo conoció bien

Necesitó poca tierra para cantar el poema de su vida. No que su destino fuera el de la semilla que el sembrador dejó caer en tierras sin hondura para brotar pronto y secarse de inmediato a la salida del sol. Por el contrario, sus raíces se hincharon hondo en la tierra de la promesa como oteando ya las torres y las murallas de la tierra que «yo mismo te mostraré».

A veces necesitamos detener la marcha cuando advertimos que el alma se nos ha quedado atrás; Willy en cambio, tuvo que correr tras su alma que ya se le había adelantado demasiado.

No pudimos retenerlo. Nos ha quedado el tirón y el desgarro. En ese tirón y ese desgarro nos ha dado el regalo definitivo: animarnos al Abismo que nos funda y al salto que nos constituye.

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Testimonio

Guío el camino a Dios a muchos niños y jóvenes

Testimonio de una joven del apostolado de Guillermo como seminarista

Por empezar el fue el que guío el camino a Dios a muchos niños y jóvenes, nos enseño a ser buenas personas y a encomendarnos siempre a Dios y a la Virgen. Siempre con esa sonrisa, su humildad, su fe ciega en Dios y en la Virgen, nos enseño a poner nuestros problemas en manos de Dios y la importancia de la oración trasmitiendo paz y esperanzas con sus sabias palabras.

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Testimonio

Se sentía unido a Jesús en la pasión

Testimonio de una amiga

Se sentía unido a Jesús en la pasión, pero nunca se sintió víctima. Veía la Cruz como un lugar de gracia y misericordia, de luz que da sentido a todo. Hablaba mucho del cielo, con varias anécdotas chistosas, imaginándolo como un lugar donde se junta todo lo que te hace feliz. Por eso siempre decía que en el cielo siempre se come milanesas con arroz. Pero miraba la muerte como un encuentro, y aunque no quería morir, porque deseaba profundamente vivir y ser sacerdote, confiaba en que cuando llegara el momento, lo esperaba un gran abrazo del Tata Dios y mucha felicidad.

Era profundamente humano, y así era su experiencia de Dios y de los santos. Eso anhelaba para la Iglesia: más alegría, más cercanía y menos juicios. Tenía un gran capacidad para entrar en diálogo con las diferentes posturas, podía sentirse cómodo compartiendo con grupos dentro de la iglesia que se critican mutuamente, y el encontraba aciertos en cada uno.

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Sus escritos

Las verdades fundamentales sobre las que se apoya mi vida

Encontrado en un diskette (sin fecha, pero será cerca del 2001 ó 2002)

¿Cuáles son las verdades fundamentales sobre las que se apoya mi vida?

Lo primero que experimento día a día, es que sólo el amor es digno de ser vivido, y que en nuestra vida todo lo que no sea amor corre el riesgo de llevarnos a enfrentarnos con nosotros mismos, con nuestra familia, con nuestros amigos o pareja.

Experimento de día en día, que gracias a que alguien me enseñó a amar hasta dar la vida y me dio fuerzas para hacerlo, he podido cosechar en casi 30 años amor por todos lados y no hay cosa que me haga sentir más feliz que el amar a todos y el ser amado por ellos, incluso en los encontronazos que tuve con otros. La vida me fue mostrando el modo de comprender y perdonar, cuando todo exigía venganza y odio, incomprensión y un corazón cerrado al perdón.

Esto último creo que fue una de las lecciones más fundamentales. El hecho de ser capaz de comprender y por esto perdonar, es algo que trae al corazón una paz tan grande, que el orgullo herido y el dolor legítimo van dejando de ser motores de odio, rencor, bronca y de la legítima pero a veces soberbia pregunta ¿Por qué tuvo que suceder así?
La seguridad con que el amor nos planta en la vida es algo que no se puede explicar.

Simplemente uno sabe que está en medio de un maremoto, que todo llama al desconcierto y al sin sentido, al dolor y a la impotencia que da el no comprender nada, y a pesar de todo esto, uno puede mantener la mirada serena, el corazón en paz y la cabeza dispuesta a superar lo que venga, amando al que tengo al lado y haciendo que la atmósfera oscura que a todos nos envuelve, sea para Él un poco más diáfana y amable.

Descubriendo vivencialmente que sólo el amor nos hace capaces de vivir con mayor plenitud cada día, es que hoy quiero invitarte a vos que leas esta carta, a que no pierdas más el tiempo en vos mismo.

Quiero invitarte a que todo lo que hagas, lo hagas movido por amor y pensando en el otro que tenés al lado, enfrente o más lejos. Nada pudre tanto la vida como el egoísmo, nada nos amarga más interiormente que el darnos cuenta al final del día que no fuimos capaces de vivir para los demás ni siquiera un poquito.

Tal vez esto te dé miedo, y es sano que lo tengas, tal vez te parezca incomodo, y no estás equivocado, pero a pesar del miedo y de la incomodidad, es una posibilidad que alguien te ha dado y que si te animas a vivirla vas a ir experimentando cómo el miedo se pulveriza y como la incomodidad, la fatiga y el «tiempo perdido» en otros, se convierten en los motores más eficaces de una paz profunda y de una libertad interior que sólo son capaces de contar aquellos que creyeron de verdad que hay más alegría en dar que en recibir.

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Sus escritos

Meditando en el Evangelio de Juan

El 9 de febrero de 1998 Guillermo escribió, en su cuaderno espiritual, meditando en el Evangelio de Juan:

En el principio existía la palabra. En el principio, antes de que todo fuera creado, hace no sé cuánto tiempo, entre los millones y millones de nombres, entre Isaías, Napoleón, Aristóteles, papá, san Ignacio, entre todos estos nombres, la palabra pensó en Guillermo, lo soñó y vio que era bueno, le encontró un sentido único e insustituible a la existencia de Guillermo, sin él, el mundo no sería igual. Así como soñó a tantos, en un momento pensó en Guillermo. El tiempo apareció y fue pasando, pasó y pasó, siglos, milenios y ese nombre estaba en el seno de Dios… Y ese nombre apareció en el vientre de mamá y Dios sonrió, su sueño era realidad, su pensamiento ya tenía libertad, una libertad que Él nunca podría anular, y con todo lo trágico y maravilloso que esto significa Dios sonrió, Guillermo existía y todo fue para él, no se le privó de nada, Dios le dio todo, le dio a Cristo, le dio todo.

Cuanto más reces para saber lo que Dios pensó y quiso para vos desde siempre, y cuanto más humildemente aceptes, haciendo de tu libertad lo que Dios quiere, más santo y feliz serás en todo; más santa y feliz será la creación.

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Sus escritos

Los enamorados

Encontrado en un diskette. Junio de 1999.

Encuentro entre los enamorados de todos los tiempos ciertas semejanzas; en todos ellos hay un ardiente deseo de soledad con la persona amada.

El amor, pide soledad de amado con amada.

Esto es una experiencia de la que pueden dar testimonio todos aquellos que alguna vez hayan pasado por semejante embrujo.

Si, el amor pide soledad de amado con amada.

Esta misma ley del corazón, pero en un nivel aún más profundo, debería ser la que vivieran todos aquellos que se llaman cristianos, en la relación con el Amado.

En todos los hombres y mujeres que se tomaron las cosas en serio, encontramos el mismo y aún mayor deseo de soledad con la Persona amada.

No acabaría más, si intentara nombrarlos uno por uno, baste a modo de ejemplo el amor latente que se descubre en las poesías de Santa Teresa o San Juan de la Cruz.

Buscando en mi interior algo que se pareciera a este deseo ardiente de soledad con el Amado, fui descubriendo una verdad honda a la que respondía buena parte de mi vida:

No existía en lo profundo de mi corazón más que un débil destello de este infinito deseo de soledad.
No fue difícil llegar a tan triste conclusión, haciendo memoria de los momentos en que se llevaron a cabo estos encuentros con mi Amor, no descubro más que esporádicos y superficiales contactos con su Palabra, rutinarias participaciones litúrgicas y sacramentales, fugaces «visitas al Santísimo», enmarcadas entre el almuerzo y el tiempo de descanso, en las que apenas soy capaz de concentrarme para hacer un acto de Fe.

¿Cómo -me pregunto- puedo decir que estoy enamorado de Cristo y de la Iglesia, si descubro en mí semejante carencia de deseo de comunión con ellos?

¿Cuánta verdad esconden mis formales oraciones y gestos?

¿Cómo puede ser que trate con tanta indiferencia a la Persona que digo amar más que a nadie en el mundo?

Mirando adentro, y mientras escribo esto, veo en mí un infinito deseo de desear esta soledad. Me encantaría ser de esos amantes que llevan a escondidas un frasquito con el perfume de la persona a la que aman, para poder evocar su presencia en cualquier momento o en cualquier lugar. Me gustaría también tener la locura de esos enamorados, que son capaces de pasar la noche hablando de nada y de todo, movidos por el solo deseo de pasarla juntos.

¿Por qué, Señor, no encuentro en mí más que el deseo del deseo de esta soledad con Vos? ¿Cómo puedo hacer para que estos dos deseos se fundan en uno solo? Una vez leí en alguna parte, que del mismo modo que con la piel, que estando al sol comienza de a poco a tomar color, pasa con el corazón que se expone a la presencia de Jesús en la Eucaristía. Este corazón, empieza, también de a poco a tomar color.

Quizás un camino sea imitar la paciencia que ejercitan algunos en el tostado de la piel, siendo capaces de permanecer largas horas tendidos al sol. Imitar esta paciencia y permanecer más tiempo en presencia del Amado, olvidándome de la campanita, que en el minuto quince, me dé vía libre para salir apresuradamente de la capilla para hacer cosas «más importantes». Quizás también, otro camino, sea imitar en la lectura de la Palabra de Dios, el interés con que un novio lee y relee una carta de su novia. O quizás también, por último, otro camino, sea buscar los momentos para decirse todo o nada, como lo hacen aquellos que se aman verdaderamente.

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Sus escritos

Aniversario del nacimiento del Cura Brochero

El 16 de marzo de 2002, en el Aniversario del nacimiento del Cura Brochero, escribe esta oración en su cuaderno espiritual:

«Hoy naciste Cura Brochero. Pedí el regalo de cumpleaños, la curación de Tomás. Acompaña en este día y en su vida sacerdotal a Carlos y Jorge. Enseñame a bajar la cabeza y a bancarme las humillaciones. Si este año tampoco soy digno de confianza por algo será; enseñame a ser libre siempre, a decir lo que pienso… Y dominio de mi temperamento frente a lo que me parece mal. Tal vez no lo sea tanto. Dame también tu sentido común, tu celo apostólico y que yo también pueda ser un santo como vos. Insisto, enseñame a aceptar y a abrazar las cruces de cada momento, otra vez, no te olvides de Tomás. Gracias por todo y si te acordás pedí también por mi salud».

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Sus escritos

Diciembre de 2001

Guillermo dejó una notita a cada uno de sus compañeros del Seminario que decía así:
«Por favor anota en esta hoja alguna cosa, defecto, forma de comportamiento, actitud o lo que se te ocurra, que te parezca que tenga que trabajar en mi formación. Gracias por tu sinceridad».

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Sus escritos

Escribe a una amiga en Abril del 2002 desde el seminario

Hace poco se murió mi abuela que ya estaba muy viejita y enferma y dentro del dolor sentí una profunda alegría de que a ella le hubiera tocado vivir esta gracia. Puede parecer extraño un sentimiento así, pero creo que esto es parte de lo bueno que tenemos los cristianos. A veces pienso que sería de nosotros sin este Amor inmenso que nos rodea por todos lados, hasta el punto de hacer de la muerte ese momento ambiguo de tristeza alegre.

No dejes de alegrarte nunca de la fe que te envuelve, es nuestra riqueza más grande, y es la Puerta Santa que nos mete de lleno en tanto Amor. Tal vez pensarás que ando por las nubes últimamente, pero la verdad es que como en otros tiempos a veces la tierra se me hace pesada, pesada en sus relaciones, instituciones, formadores, enfermedad, pero gracias a Dios la luz pascual de la que te hable me está sacando adelante en muchos momentos. Como vos decís: «creo que misteriosamente Dios, quiere que siga viviendo cosas que yo me evitaría» y esta confianza me da muchas ganas de seguir buscando su rostro que a veces se esconde.

Ya me falta poco para terminar el seminario y cada día me dan más ganas de que llegue la ordenación. En este último tiempo Jesús me fue llevando de a poco a meterme más adentro de este misterio tan grande que es «ser sacerdote de su Iglesia» y esta vivencia me ayudó mucho a ir haciendo opciones fundamentales que apuntarán más a lo esencial de este misterio y que fueron algo así como nuevos llamados que me confirmaron en la vocación. Reza mucho a Jesús por intercesión de Catalina para que este «espíritu sacerdotal» me siga inundando el corazón.

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Sus escritos

Desde su internación en la Fundación Favaloro

Desde su internación en la Fundación Favaloro, escribe el 12 de Septiembre a una amiga:

No quería dejar de escribirte en este día para compartir con vos todo este «magníficat» que tengo adentro, porque creo que sos una de las únicas personas que puede comprender esta alegría tan honda que estoy viviendo. Me gustaría poder contarte todo lo que viví en estos días pero no puedo porque es un poco dificultoso escribir por carta. Simplemente quiero que goces conmigo tanto amor que tengo dentro por Jesús y por su presencia tan humana en estos días.

Ofrezco esto: por las almas del purgatorio, para que estén pronto cerca de Dios derramando su perfume sobre todos los hombres. Por la evangelización que la Iglesia lleva adelante para ganar a todos para Dios. Por la pronta canonización del Cura Brochero y para que por intercesión de él y de María la Virgen, se derramen muchas gracias sobre todos los enfermos, sobre todo paciencia y fortaleza. Más adelante le dice a dos sacerdotes que lo visitan que «lo ofrece por la Diócesis y por las vocaciones».

Gracias Jesús por haberme tomado de la mano cuando caía al abismo. Gracias Jesús por sostenerme con tu presencia tan sentida y consoladora en esos momentos. Gracias Jesús por hacerme experimentar que en definitiva, cuando todo huye vos sos lo único que permanece. Gracias Jesús por estar al lado mío tan humanamente. Gracias Jesús por haberme aliviado cuando ya nada me podía aliviar. Gracias Jesús, gracias María por este encuentro. Jesús. María.
Gracias Jesús porque es tan simple todo. ¡Qué simple Jesús! todo lo complejo se reduce a algo simple y último: Jesús.

Padre nuestro, si se te va la fuerza y no puedo seguir peleando el día… O cuando la esperanza se hace tan larga, uno la esperanza quiere beber hecha de agonía o de Dios, pero cuando no sabe cuándo llega, larga y no se sabe bien de qué quisiera agarrarse e irse. En esos momentos es mas difícil hablar de la esperanza cristiana, precisamente porque uno la tiene, y entonces ya intentamos esperar en esa esperanza corta que se va aquietando. Ese vaso de agua a la orilla de un campo. Esa esperanza chica, buena, pero un poco para humanos y realistas.

Hay que hacer el camino con Jesús, camino como… Muchas veces se mete en Él, pasos de amor del que «ama». Dormir acompañado de Jesús que es lo mas verdadero, por que es el Mesías.

Vino Él, que simplemente estaba con su vestido más caminado y gastado, la cosa se acaba y ves que Él va a seguir acompañando.

Esperemos con Jesús… Él está ahí de diversos modos y de esta manera esto es una oportunidad. Quedándose sentado junto a nosotros humanamente y sencillo.

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Noticias

Solemnidad de todos los Santos y el XIX Aniversario del Siervo de Dios

VideoEvento

Muchas gracias a todos los que pudieron asistir a la Santa Misa por la Solemnidad de todos los Santos y el XIX Aniversario del Siervo de Dios Guillermo Muzzio.

Agradecemos también a nuestro Obispo Mons. Damián Nannini, Sacerdotes y Seminaristas presentes, como también al Club Regatas Bella Vista por el compromiso y disponibilidad.

Compartimos un pequeño video.

Bendición de la placa en memoria del Siervo de Dios — Club de Regatas Bella Vista

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Noticias

XIX Aniversario del Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Evento

Lunes 01.11.2021 Solemnidad de todos los Santos. XIX Aniversario del Siervo de Dios Guillermo Muzzio. 19h Santa Misa y bendición de placa en memoria del Siervo de Dios Guillermo Muzzio. Preside nuestro Obispo Mons. Damián Nannini. Club de Regatas Bella Vista, Av. Francia 1956, Pcia. de Buenos Aires. No se suspende por lluvia.

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Noticias

Tercer encuentro regional virtual 2020. Adoración al Santísimo

Video

Nos reunimos para conocer un poco más de la vida de Guillermo Muzzio, una paso terrenal de santidad.

Fuente: Pastoral Juvenil Bs. As.

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Noticias

Abren el proceso de canonización de un seminarista bonaerense

Prensa

El obispo Damián Nannini publicó el edicto de apertura de la causa y de la fase de investigación sobre la vida y virtudes heroicas, fama de santidad y milagros. «Willy» Muzzio murió en 2002 a los 30 años tras detectársele un Linfoma de Hodgkin.

El obispo de San Miguel, monseñor Damián Gustavo Nannini, publicó un edicto con motivo de la apertura de la causa de canonización del joven Guillermo Muzzio, seminarista de la diócesis.

Fue tras recibir el escrito de súplica del presbítero José Francisco Occhiuzzi, postulador de la causa de beatificación y canonización de Muzzio, en el que solicita formalmente el inicio de la causa del Siervo de Dios y de la investigación diocesana acerca de la “vida y virtudes heroicas como también sobre la fama de santidad y milagros” del joven seminarista.

El prelado invitó a la comunidad diocesana a procurar al postulador “noticias útiles mediante las cuales podamos inferir, de alguna manera, elementos favorables o contrarios acerca de la causa”, entre ellos, manuscritos, diarios, cartas y cualquier otro escrito privado.

Monseñor Nannini dispuso que esta información sea remitida a la diócesis hasta el 28 de septiembre de 2020, mediante correo electrónico cancilleria@obsanmiguel.org o bien entregada en la sede del obispado, Urquiza 1769, San Miguel.

Con la sonrisa por la vida

Guillermo “Willy” Muzzio nació el 25 de febrero de 1972. Tercero de seis hermanos, se mudó de San Isidro a Bella Vista, provincia de Buenos Aires, poco antes de cumplir 5 años. Campamentos de jóvenes en su parroquia y actividades con el movimiento Aventura hacen perfilar su vocación sacerdotal, que termina de confirmarse tras misionar en el Chaco salteño con comunidades wichís. En el medio, la universidad y un terrible accidente de tránsito con consecuencias y dolores que sobrelleva con inmensa paz interior. “No se puede quejar del dolor porque a San Ignacio lo operaron sin anestesia”, recordaba.

En el seminario diocesano de San Miguel los testimonios coinciden en su profunda vida de oración: se levantaba primero que todos e iba a la capilla para rezar solo ante al Santísimo Sacramento, antes de la oración de Laudes. También se destacaba por su atención con los más pobres: cada vez que alguno se acercaba a la puerta del seminario, pedía que le avisen, y los atendía siempre con mucho cariño.

La caridad era el motor de su vida. En una ocasión escribió: “Descubriendo vivencialmente que sólo el amor nos hace capaces de vivir con mayor plenitud cada día, es que hoy quiero invitarte a vos que leas esta carta, a que no pierdas más el tiempo en vos mismo. Quiero invitarte a que todo lo que hagas, lo hagas movido por amor y pensando en el otro que tenés al lado, enfrente o más lejos”.

Cuando se le diagnosticó un Linfoma de Hodgkin, no pidió ninguna excepción para su vida en el seminario.

Muzzio pudo recibir la admisión formal a las Sagradas Órdenes y compartir años de apostolado como seminarista con distintas comunidades. Pero la enfermedad empeoró. E internado para un trasplante de médula ósea, escribió: “Ofrezco esto por las almas del purgatorio, para que estén pronto cerca de Dios derramando su perfume sobre todos los hombres. Por la evangelización que la Iglesia lleva adelante para ganar a todos para Dios. Por la pronta canonización del Cura Brochero y para que por intercesión de él y de María la Virgen se derramen muchas gracias sobre todos los enfermos, sobre todo paciencia y fortaleza”. También expresó hacerlo por la diócesis y las vocaciones sacerdotales.

Tras el trasplante, un proceso de infecciones fue apagando su vida. Partió a la Casa del Padre el 1 de noviembre de 2002, solemnidad de Todos los Santos. “Con la sonrisa por la vida” es el sentimiento con el que se lo recuerda.

Fuente: Valores Religiosos

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Noticias

Mons. Nannini animó a seguir el ejemplo del Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Prensa

Al celebrar la solemnidad de Todos los Santos, el domingo 1 de noviembre, el obispo de San Miguel, monseñor Damián Nannini, recordó al Siervo de Dios Guillermo Muzzio, seminarista de la diócesis.

En la solemnidad de Todos los Santos, el domingo 1 de noviembre, la diócesis de San Miguel recordó, además, el 18º aniversario del fallecimiento del Siervo de Dios Guillermo Muzzio, seminarista de la diócesis que falleció en 2002.

Al comenzar la homilía, el obispo diocesano, monseñor Damián Nannini, dijo que “celebrar esta solemnidad nos invita a celebrar la santidad de la Iglesia en general, de esos ‘santos de la puerta de al lado’”, y mencionó que “en estos momentos es casi necesario hacerlo, porque en los medios ‘vende más el escándalo’, y esta gente que vive bien, que trata de ser fiel a Dios en el heroísmo de la vida diaria, no aparece en los medios”.

“Por eso, hoy es bueno celebrar tantos santos que hay en la Iglesia, de ayer, de hoy y de siempre. Y del mismo modo, es bueno celebrar el gran llamado de santidad a toda la Iglesia: Dios nos pensó desde toda la eternidad para que seamos santos. Esa es nuestra vocación y misión fundamental, que después se diversifica en distintos caminos, pero el bautismo ha puesto en nosotros una semilla, un potencial de santidad”.

Recordando a Guillermo Muzzio, mencionó que la santidad “es la actitud constante de vivir y aceptar con alegría la voluntad de Dios en nuestra vida”, y en palabras del mismo Siervo de Dios, “hacer la voluntad de Dios y ser feliz es lo mismo”, decía el joven seminarista.

Monseñor Nannini aseguró que “esto es posible vivirlo incluso en los momentos más difíciles y nos lo presenta el Evangelio de las bienaventuranzas”, y se pregúntó “¿Cómo un afligido puede ser feliz? Porque tiene la consolación de Dios”, afirmó.

“En uno de sus escritos, Guillermo decía que cuando todo va bien, hacer la voluntad es simple y fácil. Pero cuando viene la cruz y las dificultades, en aceptar la voluntad de Dios con alegría está el heroísmo y el signo de la santidad”, recordó el obispo de San Miguel. En este sentido, hizo referencia a la doctrina original de la Iglesia “que Dios se la mostró a Guillermo y él pudo vivirla”.

“Con una sonrisa profunda, Guillermo aceptaba la voluntad de Dios, y así lo hizo con su enfermedad”, mencionó recordando al Siervo de Dios, al tiempo que animó a la comunidad a seguir este camino.

“También en lo ordinario, en la seriedad con la que asumió su formación y su vocación. Tenía una santidad simple y profunda. Ahí hay un secreto de santidad que tenemos que pedirle a Guillermo que nos ayude a vivirla, sobre todo quienes se forman para el sacerdocio”, prosiguió dirigiéndose a los seminaristas.

Finalmente hizo mención a que Muzzio soñaba “con la misma Iglesia que desea hoy el papa Francisco. Es increíble porque fue 20 años antes, pero quería una Iglesia con más alegría, mas cercanía y menos juicios”. Por eso, pidió al Siervo de Dios eso para la diócesis de San Miguel: “Le pedimos que interceda para que podamos acercarnos a este ideal y que también desde lo personal rescatemos nuestro llamado original a la santidad”.

Fuente: AICA

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Noticias

Apertura del proceso de canonizacion del Siervo de Dios Guillermo Muzzio

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Guillermo Muzzio, un seminarista argentino, en camino de santidad.

Hoy, en la Solemnidad de Todos los Santos, la diócesis argentina de San Miguel inició formalmente el proceso de beatificación de otro joven seminarista Guillermo Muzzio, fallecido hace 18 años, el 1 de noviembre de 2002.

Guillermo nació el 25 de febrero de 1972 en Argentina. Fue el tercero de los seis hijos del matrimonio de Carlos y Carola. Participando en campamentos juveniles que hacía su parroquia y en las misiones con comunidades wichis del Chaco salteño, Dios fue manifestándole su vocación a la vida sacerdotal.

Estudió en la universidad, trabajó y su vida fue llenándose de amigos. Dn 1994 sufrió un accidente de tránsito que lo dejó con dolores permanentes que fueron necesarios tratar en un centro de rehabilitación. Sin embargo, «Willy», como le llamaban los amigos, no perdió su sonrisa y todo lo aceptaba con paciencia.

En 1996 ingresó al Seminario diocesano Arcángel San Miguel: vivió ejemplarmente la fraternidad con sus compañeros y se levantaba primero que todos para rezar solo ante al Santísimo Sacramento. También destacó por su atención hacia los más pobres, siendo la caridad el motor de su vida.

En 1998, a Willy Muzzio le fue diagnosticado linfoma de Hodgkin. Sin dramatizar su situación ni victimizarse, no perdió su habitual sonrisa, y nunca pidió una excepción en la vida del Seminario; a nadie hacía preocupar. A lo largo de tres años de diversos tratamientos, siguió con la vida del Seminario. En el año 2001 fue admitido a las Sagradas Órdenes en la Catedral de San Miguel. Al año siguiente sufrió una recaída en su enfermedad; el trasplante de médula fue valorado como una última alternativa. Vivió este tiempo con mucha serenidad y confianza de Cielo, abandonándose en las manos del “Tata” Dios…

Al empeorar la enfermedad, en 2002, fue internado para un trasplante de médula ósea. Luego del trasplante, un proceso de infecciones fue apagando su vida y falleció el 1 de noviembre de 2002, Solemnidad de Todos los Santos. Desde 2007 sus restos descansan en el Cementerio del Seminario diocesano de San Miguel. En 2017, la diócesis de San Miguel (Argentina) dio comienzo a las etapas preliminares para el inicio de la causa de beatificación y canonización del ahora reconocido Siervo de Dios.

En LyFC nos complace ser promotores de su causa.

Fuente: Liturgia y Fe Católica

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Noticias

Un seminarista camino de los altares

Prensa

El Obispo de San Miguel (Buenos Aires) ha publicado el edicto de apertura de la causa de canonización del joven Guillermo Muzzio, seminarista en la diócesis.

Como publica aica, Guillermo “Willy” Muzzio nació el 25 de febrero de 1972. Tercero de seis hermanos, participó en campamentos de jóvenes en su parroquia y actividades con el movimiento Aventura hacen perfilar su vocación sacerdotal, que termina de confirmarse tras ir de misiones.

En una ocasión que tuvo un grave accidente sufrió los dolores con una gran paz interior y sin quejarse. Los testimonios coinciden en su profunda vida de oración, también se destacaba por su atención con los más pobres a los que atendía siempre con mucho cariño. Cuando se le diagnosticó un Linfoma de Hodgkin, no pidió ninguna excepción para su vida en el seminario.

Muzzio pudo recibir la admisión formal a las Sagradas Órdenes. Pero la enfermedad empeoró. E internado para un trasplante de médula ósea, escribió: “Ofrezco esto por las almas del purgatorio, para que estén pronto cerca de Dios derramando su perfume sobre todos los hombres. Por la evangelización que la Iglesia lleva adelante para ganar a todos para Dios. Por la pronta canonización del Cura Brochero y para que por intercesión de él y de María la Virgen se derramen muchas gracias sobre todos los enfermos, sobre todo paciencia y fortaleza”.

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

Seminarista de la Diócesis de San Miguel

25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

Noticias

Inician causa de seminarista que siempre llevó una sonrisa por delante

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El Obispado de San Miguel (Argentina) informó del inicio de la causa de beatificación del joven seminarista Guillermo Muzzio, quien se caracterizó por llevar siempre una sonrisa.

Fuente: HM Televisión

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

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La diócesis de San Miguel abre el proceso de canonización de un seminarista

Prensa

El obispo de San Miguel, monseñor Damián Gustavo Nannini, publicó un edicto con motivo de abrir la causa de canonización del joven Guillermo Muzzio, seminarista en la diócesis. Fue tras recibir el escrito de súplica del presbítero José Francisco Occhiuzzi, postulador de la causa de beatificación y canonización de Muzzio, en el que solicita formalmente el inicio de la causa del Siervo de Dios y de la investigación diocesana acerca de la “vida y virtudes heroicas como también sobre la fama de santidad y milagros” del joven seminarista. (Fuente: Agencia Informativa Católica Argentina).

El prelado invitó a la comunidad diocesana a procurar al postulador “noticias útiles mediante las cuales podamos inferir, de alguna manera, elementos favorables o contrarios acerca de la causa”, entre ellos manuscritos, diarios, cartas y cualquier otro escrito privado.

Monseñor Nanini dispuso que esta información sea remitida a la diócesis hasta el 28 de septiembre de 2020, mediante correo electrónico cancilleria@obsanmiguel.org o bien entregadas en la sede del obispado, Urquiza 1769, de San Miguel.

Con la sonrisa por la vida

Guillermo “Willy” Muzzio nació el 25 de febrero de 1972. Tercero de seis hermanos, se mudó de San Isidro a Bella Vista, provincia de Buenos Aires, poco antes de cumplir 5 años. Campamentos de jóvenes en su parroquia y actividades con el movimiento Aventura hacen perfilar su vocación sacerdotal, que termina de confirmarse tras misionar en el Chaco salteño con comunidades wichis. En el medio, la universidad y un terrible accidente de tránsito con consecuencias y dolores que sobrelleva con inmensa paz interior. “No se puede quejar del dolor porque a San Ignacio lo operaron sin anestesia”, recordaba.

En el seminario diocesano de San Miguel los testimonios coinciden en su profunda vida de oración: se levantaba primero que todos e iba a la capilla para rezar solo ante al Santísimo Sacramento, antes de la oración de las laudes. También se destacaba por su atención con los más pobres: cada vez que alguno se acercaba a la puerta del seminario, pedía que le avisen, y los atendía siempre con mucho cariño.

La caridad era el motor de su vida. En una ocasión escribió: “Descubriendo vivencialmente que sólo el amor nos hace capaces de vivir con mayor plenitud cada día, es que hoy quiero invitarte a vos que leas esta carta, a que no pierdas más el tiempo en vos mismo. Quiero invitarte a que todo lo que hagas, lo hagas movido por amor y pensando en el otro que tenés al lado, enfrente o más lejos”.

Cuando se le diagnosticó un Linfoma de Hodgkin, no pidió ninguna excepción para su vida en el seminario.

Muzzio pudo recibir la admisión formal a las Sagradas Órdenes y compartir años de apostolado como seminarista con distintas comunidades. Pero la enfermedad empeoró. E internado para un trasplante de médula ósea, escribió: “Ofrezco esto por las almas del purgatorio, para que estén pronto cerca de Dios derramando su perfume sobre todos los hombres. Por la evangelización que la Iglesia lleva adelante para ganar a todos para Dios. Por la pronta canonización del Cura Brochero y para que por intercesión de él y de María la Virgen se derramen muchas gracias sobre todos los enfermos, sobre todo paciencia y fortaleza”. También expresó hacerlo por la diócesis y las vocaciones sacerdotales.

Tras el trasplante, un proceso de infecciones fue apagando su vida. Partió a la Casa del Padre el día de Todos los Santos de 2002. “Con la sonrisa por la vida” es el sentimiento con el que se lo recuerda.

Texto del edicto

Prot. Nº 26/2020

A los 21 días del mes de Noviembre del año 2019 el Presbítero José Francisco Occhiuzzi legítimamente designado como Postulador de la Causa de Beatificación y Canonización del joven Guillermo Muzzio, Seminarista, por parte de la Diócesis de San Miguel Actor de la causa, me ha consignado el Escrito de Súplica, pidiendo el inicio de la Causa del Siervo de Dios y de la Investigación Diocesana acerca de la vida y virtudes heroicas como también sobre la fama de santidad y de milagros del mencionado Siervo de Dios.

En conformidad a cuánto establece el número 11b de las Normas que se han de observar en las investigaciones diocesanas acerca de las Causas de los Santos, publicadas el 7 de febrero de 1983 por la Congregación para las Causas de los Santos, con el presente Edicto hago público el Escrito de súplica del Postulador e invitamos a todos los fieles a proporcionarme noticias útiles mediante las cuales podamos inferir, de alguna manera, elementos favorables o contrarios acerca de la causa.

Además, después de recopilar, de acuerdo con las disposiciones legales, todos los escritos que se le atribuyen, ordenamos, con este Edicto, remitir con el debido cuidado, cualquier escrito que se posea, que tenga como autor al joven, si no ha sido ya entregado al Postulador de la Causa.

Recordemos que al decir “escritos” nos referimos, no solo a las obras impresas, sino también a los manuscritos, los diarios, cartas y cualquier otro escrito privado. Quienes deseen conservar los originales pueden enviar una copia debidamente autenticada.

Estas noticias, de cualquier género, como cualquier otra información cierta y comprobable, deben ser comunicadas al Reverendo Canciller de esta Diócesis hasta el 28 de septiembre del 2020 a la siguiente dirección cancilleria@obsanmiguel.org o bien ser entregadas en Sede de Obispado de San Miguel, calle Urquiza 1769.

Doy fe.

Dado en San Miguel, el 24 del mes de junio del año del Señor 2020.+

Fuente: Radio Encuentro en el Valle

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

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25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

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Inician causa de seminarista que siempre llevó una sonrisa

Prensa

El “escrito de súplica” fue solicitado el 21 de noviembre de 2019 por el P. José Francisco Occhiuzzi, designado postulador de la Causa de Beatificación y Canonización de Muzzio, al Obispo de San Miguel, Mons. Damián Nannini.

De esa forma, se pidió “el inicio de la Causa del Siervo de Dios y de la Investigación Diocesana acerca de la vida y virtudes heroicas como también sobre la fama de santidad y de milagros del mencionado Siervo de Dios”, describió el edicto del 24 de junio de este año.

“Invitamos a todos los fieles a proporcionarme noticias útiles mediante las cuales podamos inferir, de alguna manera, elementos favorables o contrarios acerca de la causa”, así como “todos los escritos que se le atribuyen”, expresó Mons. Damián Nannini.

“Recordemos que al decir ‘escritos’ nos referimos, no solo a las obras impresas, sino también a los manuscritos, los diarios, cartas y cualquier otro escrito privado. Quienes deseen conservar los originales pueden enviar una copia debidamente autenticada”, precisó el edicto.

Las informaciones y materiales deben hacerse llegar al Obispado de San Miguel hasta el 28 de septiembre de este año o enviadas al email cancilleria@obsanmiguel.org

Breve biografía

Guillermo Muzzio Diehl nació el 25 de febrero de 1972 en Argentina. Fue el tercero de seis hermanos.

Su participación en campamentos de jóvenes con su parroquia, actividades con el movimiento Aventura y las misiones con comunidades wichis de El Chaco fueron las experiencias que despertaron su vocación a la vida religiosa.

Estudió en la universidad y tuvo un accidente de tránsito que lo dejó con dolores permanentes. Sin embargo, los supo llevar con paz interior. “No se puede quejar del dolor porque a San Ignacio lo operaron sin anestesia”, recordaba “Willy”, como le llamaban los más cercanos.

En el Seminario Arcángel San Miguel los testimonios coinciden en su profunda vida de oración, ya que se levantaba primero que todos para rezar solo ante al Santísimo Sacramento.

También destacó por su atención hacia los más pobres, siendo la caridad el motor de su vida.

Muzzio fue diagnosticado con Linfoma de Hodgkin pero recibió la admisión formal a las Sagradas Órdenes.

Al empeorar la enfermedad fue internado para un trasplante de médula ósea. En aquella ocasión Muzzio escribió: “Ofrezco esto por las almas del Purgatorio, para que estén pronto cerca de Dios derramando su perfume sobre todos los hombres”.

“Por la evangelización que la Iglesia lleva adelante para ganar a todos para Dios. Por la pronta canonización del Cura Brochero y para que por intercesión de él y de María la Virgen se derramen muchas gracias sobre todos los enfermos, sobre todo paciencia y fortaleza”, además pidió por la diócesis y las vocaciones sacerdotales.

Luego del trasplante un proceso de infecciones fue apagando su vida y falleció el 1 de noviembre de 2002, Día de Todos los Santos.

“Con la sonrisa por la vida” es el sentimiento con el que se le recuerda.

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

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25 de Febrero de 1972 – 1 de Noviembre de 2002

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Canción a Guillermo Muzzio

Música

Tan querido por muchos, que hasta los que no tuvieron la suerte de conocerte, te sienten muy cercano, te sienten su amigo.

Querido Guillermo Muzzio, sin dudas sos nuestro y estás más que nunca entre nosotros. San Miguel te extraña. San Miguel te reza.

Con todo el amor del mundo, compartimos un pedacito de la canción que fue pensada para vos.

Gracias José Luis Vargas por compartir tus versos y la música que brota de tu corazón. Esperamos con ansias y emoción la canción entera.

Gracias por dejar que la comunidad de Santa Bernardita Capilla la escuche en primera fila.

Fuente: Santa Bernardita Capilla

Siervo de Dios Guillermo Muzzio

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Dos seminaristas de Argentina y Brasil rumbo a los altares

Prensa

El testimonio de ambos ilumina a muchos seminaristas. Comenzaron sus causas.

Los dos nacieron en la década del 70. Los dos nos dejaron cuando el siglo XXI daba sus primeros pasos. Guillermo Muzzio, de San Miguel, Argentina, y Guido Schäffer, de Río de Janeiro, Brasil, eran jóvenes de muchos amigos, de deporte, de movimientos juveniles católicos, de misión, de cercanía con los más pobres, de radiante caridad y celo por las almas.

La muerte, por distintos motivos, les alcanzó a una joven edad, antes de ser ordenados sacerdotes. Sus funerales fueron muy concurridos, y en pocos años, los que los conocieron fueron testimoniando la impresión de haber conocido a un santo. Aunque sus causas están aún en fase preliminar o recién iniciadas, el testimonio de ambos ilumina el camino de muchos seminaristas que como ellos, viven con inmensa fe y alegría su formación y preparación para el sacerdocio.

Guillermo Muzzio

Guillermo “Willy” Muzzio nació el 25 de febrero de 1972. Tercero de seis hermanos, se mudó de San Isidro a Bella Vista, provincia de Buenos Aires, poco antes de cumplir los cinco años. Campamentos de jóvenes en su parroquia y actividades con el movimiento Aventura van acompañándolo mientras se perfila una vocación sacerdotal, que termina de confirmarse tras misionar en el Chaco Salteño con comunidades wichis. En el medio, la Universidad, cosas que viven todos los jóvenes, y un terrible accidente de tránsito con duras consecuencias y dolores que sobrelleva con inmensa paz interior –No se puede quejar del dolor porque a San Ignacio lo operaron sin anestesia, recordaba.

En el Seminario Diocesano de San Miguel los testimonios coinciden en su profunda vida de oración: se levantaba primero que todos e iba a la capilla para rezar solo ante al Santísimo Sacramento, antes de la oración de las laudes. También se destacaba por su atención con los más pobres: cada vez que alguno se acercaba a la puerta del seminario, pedía le avisen, y los atendía siempre con mucho cariño.

La caridad era el motor de su vida. En una ocasión escribió: “Descubriendo vivencialmente que sólo el amor nos hace capaces de vivir con mayor plenitud cada día, es que hoy quiero invitarte a vos que leas esta carta, a que no pierdas más el tiempo en vos mismo. Quiero invitarte a que todo lo que hagas, lo hagas movido por amor y pensando en el otro que tenés al lado, enfrente o más lejos”.

Cuando se le diagnosticó un linfoma no Hodgkin, no pidió ninguna excepción para su vida en el seminario. Buscó siempre mostrarse con una sonrisa.

Guillermo pudo recibir la admisión formal a las Sagradas Órdenes y compartir años de apostolado como seminarista con distintas comunidades. Pero la enfermedad empeoró. E internado para un trasplante de médula ósea, escribió: “Ofrezco esto por las almas del purgatorio, para que estén pronto cerca de Dios derramando su perfume sobre todos los hombres. Por la evangelización que la Iglesia lleva adelante para ganar a todos para Dios. Por la pronta canonización del Cura Brochero y para que por intercesión de él y de María la Virgen se derramen muchas gracias sobre todos los enfermos, sobre todo paciencia y fortaleza”. También expresó hacerlo por la diócesis y las vocaciones sacerdotales.

Tras el trasplante, un proceso de infecciones fue apagando la luz de su vida entre nosotros. Partió a la Casa del Padre el día de Todos los Santos de 2002. “Con la sonrisa por la vida” es el sentimiento con el que se lo recuerda desde entonces, y también el título elegido para un libro que un año después de su muerte editó su padrino, recogiendo testimonios de amigos: http://ebook.myspecialbook.com/books/flut/.

En diciembre de 2017 la diócesis comenzó las etapas preliminares para el inicio de la causa de beatificación y canonización.

Guido Schäffer

Guido Shäffer nació el 22 de mayo de 1974, en Volta Rotonda, Río de Janeiro. Creció en Copacabana, apasionado de la playa y el mar, y decidió estudiar medicina, como su padre. Como Willy Muzzio, desarrolló de joven una intensa vida apostólica en distintos grupos juveniles y de oración, con un especial interés por servir a los más pobres. Antes de ingresar en el seminario, los testimonios muestran a un gran médico, preocupado tanto por el cuerpo como por el alma de sus pacientes.

Cuentan que había un hombre muy grave, con el cuerpo lleno de llagas y la piel en gran parte desprendida. El Dr. Guido lo invitó a acudir a un sacerdote para el sacramento de la reconciliación, pero el enfermo le dijo que él no mataba ni robaba, por lo que no tenía pecados. A lo que el médico respondió: “Mire, yo tampoco mato ni robo, pero estoy lleno de pecados”. Y comenzó a contarle algunos de ellos. El enfermo finalmente acudió a un sacerdote y se confesó.

Guido llevó su alegría y caridad al seminario, desde donde, como Guillermo, siguió manteniendo un fuerte vínculo con sus amigos y con los más pobres. Recuerdan que allí nunca hablaba mal de nadie, y era muy hábil para apaciguar discusiones. Y trataba frecuentemente con drogadictos y alcohólicos; cuentan que para todos tenía tiempo, “Su ejemplo me edificaba y corregía”, dijo de él una Misionera de la Caridad que lo conocía.

Falleció el 1 de mayo de 2009 tras sufrir un golpe y quedar inconsciente mientras practicaba surf en una playa que hoy lleva su nombre. Le faltaba un año para la ordenación.

En enero de 2015 se inició su causa de beatificación, y desde octubre de 2017 la documentación ya está en Roma.

Los tiempos de la Iglesia para las causas, que encierran sabiduría y prudencia y exigen paciencia, dirán si Guido Schäffer y Guillermo Muzzio, llegan alguna vez a los altares. Mientras tanto, ya son luz para jóvenes vocaciones en los seminarios.

Fuente: Aleteia

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Noticias

Primer Simposio

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Primero simposio sobre la vida y mensaje de Guillermo Muzzio.

La Santidad en la Exhortación Gaudete et Exsultate del Papa Francisco, la vocación, la familia, la amistad, la Voluntad de Dios.

Presentación de su vida, su mensaje, desde distintos ángulos y expositores.

Flyer del Primer Simposio sobre la vida y mensaje de Guillermo Muzzio, 1 de noviembre de 2018, Salón Auditorio de la Catedral de San Miguel
Primer Simposio sobre la vida y mensaje de Guillermo Muzzio (1/11/2018)

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Entrevista al Padre Francisco José Occhiuzzi

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Entrevista al Padre Francisco José Occhiuzzi en el Canal Provincial. Un canal que cubre información de las localidades de: San Miguel, José C. Paz, Malvinas Argentinas, Pilar, Moreno, Escobar, Gral. Rodriguez, Luján, Mercedes, Suipacha y Lincoln.

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